Otro caso de no muy lejana aparición es el del auge de los bailes latinos y las competiciones en determinadas disciplinas y ritmos. Si en países latinoamericanos como Colombia, que exporta la salsa, o Cuba igualmente lo hace con el son y la bachata, las competiciones que tienen lugar en diferentes localizaciones, tienen mucho que ver con que hay una escuela de baile impulsora detrás (http://baileypilatesmadrid.com). Y cuyo vivero de profesionales se convierte en tradición.

Sin embargo, aunque el aumento de estos fenómenos crece paulatinamente, hay un público menos exigente con las expectativas pero que igualmente merece disfrutar de su elección por el baile. Son miles de personas a quienes el gimnasio no les ofrece nada especialmente atractivo, o el esfuerzo que requiere no es de su agrado lo suficiente. Prefieren sentir que se ejercitan con el espíritu de diversión más alto, más acorde con sus necesidades vitales en materia de ocio y buen estado físico.

La motivación

Y es que, para estas personas, la motivación se mueve cuando entran a una escuela de danza. Una vez comenzadas las clases, perciben los resultados como cualquier usuario que comienza una actividad nueva, pero la mayoría saben que van a disfrutar.

Lo habitual es que el usuario busque un centro que le quede cerca de su domicilio o su trabajo, algo que facilita mucho ser constantes en acudir si el propósito no excede de aprender, divertirse y estar en forma. Pero es fácil encontrar que cuando el alumno toma acción por una vocación, es capaz hasta de trasladarse de ciudad para recibir sus clases y titularse.

Están los dos extremos, quienes prueban en una escuela de baile para estimular su actividad y dinamismo con ritmos agradables y no solo con sudor como en el gimnasio, y quien hace del baile su vida. En medio de tanta disparidad de propósitos, hay toda una gama de experiencias que suelen coincidir en tiempo y a veces en algunas clases, pero el nivel y la categoría de baile a elegir agrupa a alumnos de similares conocimientos.

Otros alumnos elegirán una escuela de autor, que suele ser aquella que está dirigida por un profesional generalmente ya retirado, pero que es creador, es reconocido en el sector o reúne un prestigio reconocido que le hace ser destacado. Aquí no encontraremos alumnos que dejan el gimnasio y prefieren repentinamente el baile, sino futuros profesionales del mundo del baile y la danza.

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