Lo que sucede con AC/DC es paradójico. El lanzamiento de un nuevo disco o el anuncio de otra de sus giras constituye una hermosa oportunidad para esos críticos que, por escribir en medios rancios, ven sacramentada constantemente su opinión.

Es la ventaja de estar ahí, de escribir o hablar en un sitio que valida y convierte en ALGO MÁS un simple punto de vista tan desechable como cualquier otro. Basta con leer lo que se escribió antes de las actuaciones de AC/DC en Barcelona y Madrid y compararlas.

AC/DC y los críticos

Las críticas demoledoras a los discos de AC/DC se vienen repitiendo desde que tengo memoria; nunca son lo suficientemente buenos como para dar en el gusto a los “especialistas” que, cosa curiosa, bajan su nivel de exigencia cuando se trata de las transnacionales con el artista del momento, horroroso calificativo para referirse al protegido de turno de la casa discográfica.

Pero tras la actuación de los australianos ayer en el Palacio de los Deportes de Madrid todo son alabanzas. Ni en El Mundo ni en El País ni en ningún otro de los periódicos (para qué hablar de la televisión) recuerdan lo que sólo hace unas semanas consignaban en sus páginas. Ya no se trata de “grupo de paletos” ni de “palurdos que se creen jóvenes”.

No. Ahora la amnesia es total. Ahora se trata de una impresionante máquina de hacer música, se hacen alardes verbales para describir lo que no se puede: la enorme fuerza de una banda de rock que, a pesar de lo parecido de sus canciones, está llena de honestidad y de falta de rebuscadas pretensiones.

Ahora se les hace imposible negar que You Shook me All Night Long, Back in Black, For Those About To Rock y Let There Be Rock, les estremecieron las entrañas; no pueden negar que Angus Young y Malcom Young les sacudieron el cerebro de una forma brutal, tanto que por un par de horas no tuvieron cabeza para sutilezas chill out, ni para cantos de loco, ni para amarales ni para ningún sucedáneo de baja calidad.

Mañana podrán volver a su tribuna y retomar la pluma elitista. Pero no podrán negar que por una vez en su vida tuvieron una dosis de buen rock y les gustó.

2 Comments

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  2. Alejandro Gonzalez

    ¿No se decia lo mismo de los fallecidos The Ramones?
    La critica era muy similar, aunque su musica fuese distinta.
    AC/DC es una gran banda de rock, y se han mantenido vigentes gracias a su potencia y vigor.
    Nunca prometen grandes obras de musica, solo rock.
    Cuando se habla de grupos trascendetales, toda opinion queda en el ambito de los gustos y la subjetividad.

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